La música de todos los tiempos, las entrevistas y conciertos que fueron, son y serán. Los magnos conciertos en México y el mundo. ¡Bienvendidos al concierto...!
¡Un sueño en el Teatro Hecho realidad!
No se necesita de mucho teatro para ofrecer un espectacular concierto, como lo demostró Dream Theater en su reciente presentación en la Arena Ciudad de México.
Y es que el potente sonido del quinteto estadunidense sonó fuerte, pero sin perder la esencia y armonía, con los exquisitos sonidos progresivos que le identifican cargados de buena dosis de metal. Y si sumamos el juego de luces, más las proyecciones de distintas imágenes y vídeos en las pantallas, fueron elementos perfectos para dar inicio a un viaje natural.
Si bien es cierto, que para las 22,400 personas que caben en este majestuoso recinto, el aforo fue de 8 mil gentes, estas fueron suficientes para que se diera una retroalimentación entre el público y la banda, y durante tres horas que duró el show que ofrecieron en la Arena Ciudad de México, con un intermedio, sus fans quedaron más que satisfechos e impresionados diría yo.
El metal progresivo de Dream Theater acompañó sus éxito, como “The Enemy Inside”, “The Shattered Fortress” y “On the Blacks of Angels”, con los cuales se inició este viaje.
“Hola México, este es un lugar precioso en el que estamos esta noche, creo que no habíamos estado aquí”expresó el vocalista James LaBrie.
Luces deslumbrantes surgían de la tarima, mientras que John Petrucci (guitarra) demostraba lo virtuoso que es, Mike Mangini (batería) pega con huevos, no hay otra palabra, en la bataca, Jordan Rudess con su teclado sacaba del mismo, sonidos frescos, bellos y ¡alucinantes!. John Myung (bajo) se lucía con su respectivo instrumento. Y la poderosa voz de James LaBrie se conjugó para explotar los oídos de los capitalinos. Esto era Dream Theater.
A manera de conclusión, podemos decir que la presentación de Dream Theater en la Arena Ciudad de México, dejó de manifiesto que su show fue para sus fans verdaderos, para sus seguidores (actuales y de antaño), que gustan del metal progresivo, música de culto, decía muchos de los ahí presentes. Aquí, quedaron fuera aspectos trillados, comerciales y convencionales. Un concierto para un público exigente, que esa noche del jueves 24 de abril, al final del show decían: “¡Chingón, muy chingón!”.